MayaWest Writing Project

June 25, 2008

June 24, 2008 Scribe: Aida Rojas

Filed under: Scribe — epratt @ 10:05 am


Había una vez, en un lugar no muy lejano, un grupo de maestras y maestros a los que les gustaba aprender.  Durante un verano, cada día del mes de junio, se reunieron para compartir sus experiencias de aprendizaje en tan arduo oficio como el de la enseñanza.  He aquí el recuento de uno de esos días en los que reinó el conocimiento y, por supuesto, la diversión.

                Decía Federico García Lorca en su Romance sonámbulo “Verde que te quiero verde…”  De la voz de Mayra escucho estas palabras y pienso: “¿Por qué me habla Mayra de Lorca? No estoy vestida de verde”  De momento me percato y, cual si estuviera en el apartamento del Dr. Bruce Banner, casi todo lo que teníamos disponible para desayuno estaba pintado de este intenso color.  Pensé: “¿Le tocará presentar a Frances Vanessa?”  No me equivoqué; la talentosa maestra de grados primarios de nuestra maravillosa escuela WALKS estaría encargada de dar la primera presentación del día y, para sorpresa de todos nosotros (o al menos para la mía) había preparado un suculento desayuno inspirado en el cuento de Dr. Seuss “Green Eggs and Ham”.  Que conste, nuestro revoltillo carecía de la proteína proveniente de la extremidad porcina, pero no del cariño y la dedicación de la que íbamos a ser testigos más adelante.

                Me desplazo por el salón y siento el mismo ambiente que ha reinado en las pasadas semanas, en las buenas y en las malas: una camaradería incomparable y un deseo de aprender que no se sacia.  En preparación para la jornada diaria, Alma se relaja viendo un video de un nene karateca, y de pronto nos aprestamos a comenzar.  Abimael y Janice no se encuentran con nosotros pues nuestra querida compañera celebró durante este día el inmenso logro de su graduación de maestría.  Enhorabuena, Janice y espero que sirvas de estímulo para que Abi cumpla su sueño de terminar su grado.  Regresando a los asuntos del día, le toca el turno al tan esperado, imitado pero nunca igualado, Peter el Sarcástico de leer su recuento de lo sucedido el día anterior.  Los sesentosos, setentosos y algunos ochentosos no podían más que “irse en el viaje” pagado por aerolíneas Frau, recordando tiempos que no volverán.  En extremo jocoso, pero sin perder la perspectiva (aunque quizás hubiera querido tener alguna sustancia disponible para ayudarlo a escapar un poco de la realidad) reflexionó sobre la dinámica que llevamos a cabo el día anterior con el Girasol, joyceanne, y del impacto que ésta tuvo en cada uno de nosotros.  Todos estamos de acuerdo en que queremos que regrese y disfrutamos mucho de la actividad del Seminario Socrático.  El denominador común de nuestros rostros era nuestra boca abierta; no podíamos creer que Peter Frau se expresara de esa manera tan irreverente, pero con clase.  For the record, Peter, I disliked your comment about us, the trekkies from WALKS, but I still have you in a high place in the MWWP Hall of Fame…

                En conexión con la actividad del día anterior, Ángela reflexiona sobre la capacidad de los estudiantes para conducir la clase y María Echevarría asegura que es importante darle poder a los estudiantes y que se sientan como dueños de su salón y de su trabajo, de esa manera aprenderán a respetar y apreciar el trabajo de sus maestros, que tanto se esfuerzan por educarlos.  Ellen culmina recordándonos sobre el poder que tiene un “position paper” para lograr los cambios que tanto deseamos.  Igualmente, nos pone en aviso para que vayamos pensando en la organización de la antología del proyecto, en donde se publicarán los valiosos trabajos que han brotado de tan intensa

–e inmensa– experiencia.

               


Haciendo honor al “multitasking”, comienzo a hacer mi conversación literaria o “book talk”, según estipulado en el calendario.  Alma, muy gentilmente, me asiste en las labores de escriba, así que lo que les presento está visto con sus ojos pero escrito con mis manos (en este papel, claro está).  Luego de hacer unas anotaciones relacionadas al nuevo estilo de mi cabello, entra (o entro) en la discusión del texto.  Tópicos importantes y escandalosos como las discrepancias entre currículo, maestros y supervisores salen a la luz y no queda más que lamentarse por las similitudes que encontramos con este retrato del sistema educativo estadounidense y el puertorriqueño que, por razones obvias, está modelado según el primero.  La discusión dio paso al cuestionamiento acerca de cuáles son los criterios que se utilizan para premiar una escuela y de la diferencia entre cambio y mejora, siendo la última la más escasa y casi inexistente en gran parte de las escuelas.

                Según Alma, mis manos simulaban el vaivén de las olas en las que se encontraban ustedes flotando, pero encuentro esta imagen muy sutil.  Me gusta más la idea de haber creado una tormenta con esta discusión, ya que es una situación lamentable que merece la atención y los recursos necesarios para que la educación de los niños de nuestro país sea de calidad y no una cortina de humo.  Igualdad y justicia debe ser el estandarte del sistema de educación de todos los países de este planeta al que llamamos Tierra.

                Luego de un merecido (aunque breve) receso, pasa por cada escritorio el conejito de Alicia y nos da un frasco que tiene la capacidad de regresarnos en el tiempo y regresar nuestra edad.  De pronto, cada uno de nosotros, estaba en kínder y llegó nuestra maestra, Frances Vanessa, a leernos el cuento Cat in the Hat, de Dr. Seuss.  La verdad que el gatito ese no me gustó mucho, pero todos los pequeñines del MWWP nos involucramos en la actividad y pudimos expresarnos francamente acerca de lo que haríamos si el miau-miau nos visitara.  La mayoría, jugaría y se divertiría con él sin importar nada: reflejo de la despreocupación, ingenuidad y libertad de la infancia.  Algunos le diríamos que se portara mejor y Alma lo abrazaría aunque le diera alerjia (nótese el error tipográfico, típico de los pequeñines de nuestra edad).  En fin, este ejercicio fue un despliegue de figuras retóricas y nos recordó la importancia de inculcar en los niños el amor por la literatura, en todos los niveles y todas las edades.  De igual forma, debemos, de acuerdo con el nivel del estudiante, explotar el potencial que el texto ofrece, profundizar en su contenido y ampliar la visión presentada, conectándola con otros textos.  No podemos olvidar lo necesario que es la repetición de los textos para que el estudiante se familiarice con su contenido y pueda hacerlo suyo. 

Boing, boing, boing…  El conejito regresa dando saltos, y nos da otro frasco que nos devuelve a la edad que teníamos al principio del día.  “Debes irte a almorzar y tus energías recargar, para que puedas regresar y tu trabajo realizar.” –“Muchas gracias, conejito, por tu amabilidad.  Ahora te haré caso y me iré a almorzar.”  Y así, por una hora, los participantes del MWWP se tomaron un descanso, alimentaron sus cuerpos y se despejaron, por un instante de tan ardua labor.

               


 

Regresamos a la acción.  Después de seleccionar los cuatro participantes para la entrevista de radio, que serán Alma, Peter, Mayra y esta servidora, nuestro puntual cronómetro, es decir, Héctor, se prepara para comenzar su “Book Talk” sobre el libro The Writers Workout Book del escritor Art Peterson.  Varias peculiaridades surgieron, relacionadas con la discusión y con la manera en la que los estudiantes se desempeñan en el salón de clases.  Éstos siempre preguntan por qué necesitan escribir.  Es nuestra labor como maestros de darle las herramientas necesarias, no sólo para que lleven a cabo sus tareas, sino para que sean seres pensantes, que puedan tomar decisiones por ellos mismos.  La escritura no debe ser castigo y debe ser vista como una de las más provechosas oportunidades de aprendizaje ya que les ofrece ocasiones para que refinen sus mentes, sean buenos observadores y documentadores de información.  El estudiante debe tener en cuenta que la escritura es una herramienta muy poderosa que, si se usa adecuadamente, logra sus objetivos.  Los sentimientos son parte importante del proceso de la escritura y como bien puntualiza Mayra, cada cual los percibe de acuerdo a su experiencia personal.

Giro mi cabeza pues noto una presencia conocida en la puerta: era el conejito este de nuevo, y al lado estaba, presto para entrar en acción “Cat in the Hat.” Pensé –“aquí se fastidió todo; el gatito este va a tumbar las computadoras y va a levantar un polvorín que va a desatar la alerjia de Alma.”  Pero no, Cat se quedó afuera y el conejo procedió a darnos una galletita, que nos llevaría más o menos al cuarto grado.  Allí, maestra Madeline, otra de las fabulosas de WALKS, nos daría su clase para enseñarnos a redactar un “Pourquoi tale.”  Zenaida y Peter, diligentemente, leen ejemplos de pourquoi tales, que sirven para enseñarles a los niños el origen de las cosas o el porqué de éstas (pourquoi significa por qué en francés).  Escucho un mosquito zumbando por ahí; me doy cuenta que Wilfredo está entrando en “character”.  Bzzzzzzzzzz…  No solamente viajamos a nuestro pasado, sino que nos llevamos la música de la época.  “Pónmelo ahí que te lo vo’a partir…” decía la pegajosa canción del conjunto Quisqueya, al son de la cual Mayra y Héctor bailaban contentos, e inspiración de nuestra historieta, en la que un coquí oriundo de las tetas de Cayey perdía su colita natatoria, vestigio de su sucinta época de renacuajo.  Aunque todos pensaban que estábamos pasando el rato, creo que creamos una historia autóctona, jocosa y muy interesante.  Hasta podríamos publicarla en la antología…  Previo a la crónica del coquí, escuchamos la hermosa historieta del otro grupo, “Why the San Pedrito Nests on the Ground.”

Hoy me he percatado de muchas cosas: probablemente tengo algún grado de déficit de atención (don’t we all?) pues se me hizo difícil, muy difícil realizar este recuento.  Probablemente parecía que no estaba escribiendo tanto pero mi mente no es tan mala como parece.  Comenzamos el día con un viaje, y durante el transcurso de éste seguimos viajando a través de diversas historias y diferentes perspectivas.  Viajamos a un lugar importante, a nuestro niño interno y sé que cada uno, a su manera, descubrió muchas cosas.  Si tan solo el conejito regresara y nos devolviera nuestra edad…  ¡Conejo malo!

 

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

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