Daisy Olivo Sepúlveda
De Manatí, nació el 31 de agosto de 1988. Es una chica cariñosa que especialmente recuerda cuando nació su sobrina. Quiere llegar a ser una profesional responsable en la carrera que escogió: Contabilidad. Le gusta mucho el ambiente del RUM y le encanta hablar por teléfono, escuchar música y leer.
Maestra de corazón
Trabajaba en una escuela de verano como suplente de maestra, ya que ésa era la profesión en la que se quería destacar. Se levantaba muy temprano todos los días desde que le dieron el trabajo. Estar junto a todos esos niños era lo que más anhelaba. Uno de los niños que asistía al campamento, era brutalmente maltratado en su casa. Ella, al darse cuenta de eso se dio a la tarea de investigar. Al día siguiente se levanta, como de costumbre, para ir a su trabajo, de camino, percibe que un vehículo la persigue desde que salió de su casa, pero como ya casi llegaba, se sentía calmada. Al salir del trabajo se percata de que el mismo vehículo se encuentra persiguiéndola nuevamente. Ella opta por no seguir de camino a su casa. Más adelante se encuentra con su amigo Luis y le dice que por favor se monte en el vehículo y él, al verla tan nerviosa, se sube. Ella le cuenta lo que está sucediendo y le menciona lo de la investigación sobre el niño. Pensaba que tenía que estar relacionado con eso. Luis le dice que lo mejor que puede hacer es llamar a su tío Jorge que es policía. Lo llama y él le dice que no se preocupe, que ya va de camino para donde se encontraban. El otro vehículo se da cuenta de que viene la policía y trata de escapar. Su intento es fallido porque lo detienen. Ella, al ver que era el padre del niño, hace la denuncia por maltrato y en ese instante se lo llevan arrestado. Luego de ese incidente, se recupera y continúa sus clases sin preocupaciones ni temor por la seguridad de su estudiante ni de la de ella.